Espacio Educativas. Por la Cooperativa de Trabajo para la Educación Tekoá: Dia por la Memoria, la Verdad y la Justicia

El 24 de marzo, también debe ser educativo

A 44 años del golpe y cada año que pasa, la consigna es “No Olvidar”. La historia debe ser la que enseñe qué datos de la realidad deben ser tenidos en cuenta a tiempo, para no volver a repetir el dolor que genera la injusticia

Se dice que: “Los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo”.

Entonces, no es posible olvidar el sufrimiento de los pueblos, tampoco a quienes se rebelaron contra la opresión. Tomar esas historias de vidas resistentes a la explotación, a la dominación, serán los caminos sugeridos, cuando la realidad nos ponga ante nuevos intentos de sumisión. 

A lo mejor, ¿nos hemos olvidado cuándo y cómo fue? Recuperar lo vivido nos enseña a resistir, a valorar y, quizás, a encontrar el significado de lo que significa vivir en libertad.

Las organizaciones que bregan por no olvidar una de las noches más oscuras de historiaargentina, tienen un lema: “Memoria, Verdad y Justicia”

Es bueno repasar:

Memoria. Recordar que el Fiscal Strassera pronunció la frase “Nunca más” al exponer su alegato en el juicio a las Juntas. “Nunca más” no solo significó en esosmomentos una expresión de deseo, sino una convicción. Una sociedadque nodebería, nunca más, tener dudas sobre el rol del Estado, del poder y del uso que hace de ese mismo poder, conferido por la ciudadanía, en el marco de la democracia.

 “Nunca más” se transformó en un lema social.   Ese lema intentó y aún lo intenta, representar a la sociedad en su conjunto para seguir el único camino posible: El respeto por la Ley, el funcionamiento de las instituciones democráticas y la protección de la ciudadanía.

 Memoria es recordar a la dictadura más sangrienta que vivió nuestro país, producto de integrantes de unas Fuerzas Armadas desquiciadas y de un plan continental de explotación y sometimiento. La divergencia de pensamiento y opinión fue sinónimo de terrorismo y subversión. Las Fuerzas Armadas,fueron también, los brazos ejecutores de un ideario civil de casta dominante, que pretendió enriquecerse y quizás lo logró, mediante el uso del Estado en beneficio propio.

Verdad. Hay verdades irrefutables y objetivas.  Los genocidas civiles y militares, en la actualidad, condenados algunos, utilizaron técnicas de tortura sistemática: Centros clandestinos de detención, ejecuciones, con variantes tan perversas como la de personas arrojadas vivas al mar. Privaron a unos 400 niños recién nacidos del contacto materno y les robaron la identidad.

El concepto “desaparecidos” identifica esta etapa de la historia. El cinismo y perversidad de una frase pronunciada por uno de los responsables genocidas: “No está, no tiene entidad, no está muerto ni vivo, está desaparecido”debe ser analizada desde lo discursivo, y desde lo ético, para que no nos sorprendan nuevamente, gobernantes, comunicadores y académicos con ideas tan nefastas y tan ligeras, sin que reaccionemos a tiempo

Justicia: ¿Qué es la justicia? Mientras se escriben estas líneas, inquieta el concepto mismo. Pero sí, se sabe… ¿o no?  que sin justicia no es posible ninguna reconciliación. Pensar, en cualquier orden, que un acto violento debe ser perdonado, estaría dando lugar a la violencia consecuente y al sometimiento de los pacíficos, los débiles. Solo la justicia puede garantizar la convivencia en paz para las presentes y futuras generaciones. Es un legado obligatorio, no una reconstrucción ficticia bajo el lema del perdón.

Explicar el significado de “Memoria, Verdad y Justicia” es un deber educativo. No banalizar y, fundamentalmente, no olvidar que detrás de esa triada de conceptos hay una historia de dolor y lucha.

 Memoria, Verdad y Justicia para siempre y para que el “Nunca Más” no sea una utopía.

Lic. Verónica López

Tekoá.  Cooperativa de Trabajo para la Educación