18/05/2017 - 13:37:03 - visitas: 328
Judiciales

Para la querella, debe ser juzgado bajo la figura de homicidio simple con dolo eventual

Dictaron prisión domiciliaria para el policía que mató a un adolescente

Martín Jauregui, el abogado querellante de la familia del adolescente fallecido, Franco González, luego de recibir un balazo confirmó a DIARIOJUNIO que el agente de policía detenido por el hecho ocurrido el 27 de abril, José Carlos Chapuy, recibió seguirá con prisión preventiva pero bajo la modalidad domiciliaria hasta que se sustancie el juicio oral. Al respecto, el letrado indicó que lo único que queda por resolver es el encuadramiento de la causa. Se trata de una cuestión de fondo, un punto crucial para la familia de la víctima. Hasta ahora el encuadramiento ha sido homicidio simple con dolo eventual que contempla penas entre 8 y 25 años. En tanto, la defensa plantea que se convierta en un homicidio culposo, que vislumbra penas de menos de tres años que constituyen en la práctica el acceso a la libertad condicional. Para Jáuregui se avecina una la discusión de tipo doctrinaria y académica.  Y añadió que se trata de un “leading case” dado que debería  sentar jurisprudencia.  Yendo al meollo de la cuestión dijo que el funcionario “admite que se le escapó el tiro pero también admite que estaba manipulando el arma y esto, a nuestro criterio, lo deja irremediablemente bajo la figura de dolo eventual”. 

En ese sentido, Jáuregui explicó que la finalidad de la prisión preventiva es impedir la posibilidad de una fuga o de un entorpecimiento de la producción de pruebas. Pero casi no quedan pruebas pendientes de importancia, por lo tanto, no hay peligro de obstrucción. No obstante, señaló que la decisión que adoptó el Juez de Garantías de enviar a su domicilio al acusado privado de la libertad no es la “ideal”.

Respecto de la causa, el abogado señaló que está totalmente acreditada la materialidad del hecho como la autoría penalmente responsable del imputado. Además sostuvo que está probada la acción causal entre su accionar y el perjuicio que fue la muerte del adolescente. “Todos los presupuestos que a la querella le interesan están acreditados bajo múltiples pruebas. Entre otras, mediciones balísticas que dan cuenta de la proximidad del arma al cuerpo de la víctima, dermotest positivo en la mano del imputado y dermotest negativo en la víctima”, indicó. Además, Jáuregui indicó que Chapuy admitió en la causa la autoría del hecho.

Para el abogado querellante, Chapuy, al reconocer el hecho, lo que hizo fue “reforzar la hipótesis de la culpa gravísima rayana con el dolo eventual”. Incluso, dijo que para los intereses del imputado el silencio hubiese sido preferible a admitir el hecho con los términos que lo hizo. “Lo que el manifiesta es lo que en los libros se conoce como dolo eventual porque admite que se le escapó el tiro pero también admite que estaba manipulando el arma y esto, a nuestro criterio, lo deja irremediablemente bajo la figura de dolo eventual”, dijo.

“Está acreditado un manejo total y absolutamente irresponsable del arma reglamentaria”, dijo. Y aclaró que no se plantea que haya habido “intención de matar” como la que describe el dolo directo.  “Si tiene un arma y juguetea con el arma, la apoya como está probado que la apoyó en el vientre de la víctima, es un irresponsable. No puede ser culposo, es más que culposo”.

Más adelante, señaló que la discusión que se avecina será de tipo doctrinaria y académica. El abogado sostuvo que se trata de un “leading case” dado que sentará jurisprudencia. “El interés de los padres y entiendo del Estado es que en este tipo de casos no se podría tolerar semejante acto jurídico sin una sanción ejemplificadora. Y la figura del dolo eventual es la que existe para este tipo de causas. Pero si aplicamos la culpa a este tipo de situaciones vamos a sentar un precedente lamentable”, indicó.

Siguiendo esa línea, sostuvo que muchos casos acontecidos en la ciudad han sido juzgados bajo la modalidad de homicidio culposo, algunos con culpas gravísimas, pero no ha habido ningún tribunal que le ponga “el cascabel al gato”. Jáuregui dijo que nadie está poniendo en duda que el funcionario policial no haya tenido intención de matar. “Pero el problema es que con  la culpa tan grave, la diferencia que con la imprudencia o impericia es enorme”, indicó. Para el abogado, no hay una figura “intermedia” que regule ese tipo de casos. “Ese vacío, esa laguna, la tiene que llenar la jurisprudencia”

“Para el padre que ha perdido un hijo por el manejo irresponsable de un funcionario público que en definitiva se vuelve a su casa condenado por culpa es una situación absolutamente injusta, inentendible para una persona común”, dijo.

“Es lo mismo que pasa en los accidentes de tránsito. Cuando se dicen que tienen un arma en la mano es porque tienen un vehículo violando todas las normas y tendrían que representarse el perjuicio que pueden ocasionar a otros, y al no hacerlo, cometen el ilícito y generan el daño. Eso es el dolo eventual”, ejemplificó. “Pese a la representación del daño que pueden causar, no se frenan en su accionar y siguen adelante”, indicó

En consecuencia, se mantuvo en favor de que se mantenga la figura del homicidio con dolo eventual salvo que se encuentre una figura intermedia con prisión efectiva como podría ser un homicidio culposo al que se le aplique el máximo de la culpa. En esos casos, se contemplan penas de prisión efectivas de cinco años. Pero generalmente no se aplican esas sentencias y la culpas son redimidas con  libertad condicional.

“Esto ha sido una constante en  los tribunales de Concordia con delitos más graves que este incluso. Tengo registros de causas en la que ha muerto una criatura con un balazo de un vecino que corría a un delincuente, ratero, tirándole a mansalva en un barrio poblado y una de esas balas dio de frente en la cara a la criatura y la terminó matando”, recordó. Plantearon la figura del homicidio simple con dolo eventual pero la Justicia no tuvo el mismo criterio y lo consideró homicidio culposo. Además dijo que con los accidentes ha sucedido lo mismo y nunca se logró ni en Concordia ni en toda la provincia una condena bajo la figura del homicidio con dolo eventual.

Por último dijo que el juicio oral se puede llevar a cabo en cualquier momento, una vez que termine la producción de pruebas. Como está casi terminada es etapa, aventuró que podría realizarse pronto. La única forma de evitar el juicio oral es un abreviado, si el fiscal y la defensa se ponen de acuerdo en que el acusado acepte, por ejemplo, ser juzgado como homicidio culposo pero con el máximo  la pena posible: cinco años. “Si acuerdan eso, veremos que hacemos. No sería del todo malo pero es un  tema que tengo que analizar mas adelante con todas las pruebas. Pero hoy por hoy, la instrucción que tengo de los padres de la víctima es ir por el dolo eventual”, dijo.

 

 

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