OPINION : Fosforito*

Las Crónicas de Oxímoron : Pronósticos del Pasado

“Hay que cuidarse de ese diario, ataca como partido político y si uno le contesta se defiende con la libertad de prensa”

(Chacho Jaroslavsky)

“… La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual – la popularmente llamada ley de medios- está en el centro de discusión y disputa. La gran pelea por la democratización de los medios entra en los rounds decisivos, a un paso de ser tratada en el Congreso de la Nación.  La audiencia sigue, a través de los medios de comunicación, los distintos debates tratando de entender más o menos de qué se trata. Aunque, según las crónicas, todo indicaría otro atropello demencial de la `viuda negra’ que preside el país contra el `débil’ Grupo Clarín que sólo intenta defender un tipo de libertad irrestricta de empresa que un país tercermundista, bananero y sudaca como este debería garantizarle.

- Esto está cada vez peor- Se queja Carlitos interrumpiendo la información de la tele. – Está loca la Cristina. Ahora se pelea con Clarín.

Carlitos tiene un próspero almacén en un humilde barrio de la ciudad. Cajas apiladas que entorpecen el paso en el reducido espacio. Carasucias y facturines que se exhiben en el freezer de los helados -ahora que es invierno y no hay helados-. El cuchillo de supervivencia -estilo Rambo- con una costra pegajosa a lo largo del filo de la hoja por la suma y superposición de los restos de quesos y fiambres que viene cortando desde que arrancó el día (y muy lejos de pegarle una enjuagada). El cardenal en su jaulita sobre la heladera de las bebidas. El perro bajo el mostrador gruñendo a quien pise cerca de su zona de dominio y el gato en la ventana indiferente a todos, menos al calor del sol.

El fuerte de Carlitos nunca fue la higiene ni la prolijidad, pero es el tipo de bolichero de barrio que te da fiado y nunca te deja a pata, que vende barato, tiene de todo y te salva porque labura a contra horario de los demás… y, por ahora, nadie se ha muerto -que sepamos- por comer lo que compra en lo de Carlitos.

 

 - ¿Qué payasada es eso de democratizar los medios? Parece que no vamos a poder ver más TN. Qué locura, se pelea con todo el mundo este gobierno- Decía Carlitos a todos quienes estábamos ahí: La señora hipocondríaca que siempre tiene un problema o un dolor nuevo que la aqueja y suele ir para todos lados llevando a su nieto hemipléjico sobre una silla de ruedas. El muchacho del carro que se lleva alguna basura para darle de comer a sus chanchos. El panadero que se prende con unos mates aprovechando el final del reparto. Y su mujer, Silvia, que se siente contrariada debido a que es una reciente y, por sobre todo, impensada jubilada después de hacer un trámite fácil y rápido en la moratoria previsional que implementó el gobierno que detesta:

 

- Qué barbaridad, ¿Adónde vamos a llegar?…

 

Yo permanezco callado -cuando puedo y recuerdo- porque siempre genero el efecto inverso al que quiero conseguir cuando me pongo a entablar ciertas discusiones: Con Carlitos, por ejemplo, en lugar de lograr desasnarlo o hacerlo cambiar de opinión provoqué, en cambio, que él se tomara el trabajo de pegar recortes de Clarín sobre el lateral de la heladera vertical en la que suelo recostarme esperando ser atendido. Carlitos va cambiando de recortes semanalmente, así que me voy atropellando con lo que él se va envenenando. También sospecho que se divierte mucho haciéndolo.

-¿Una ley de la democracia?- Se pregunta con incredulidad el repartidor de pan. - A mí lo que me importa es que te suben los impuestos y uno labura para mantener vagos.

En el ideario de las personas simplonas, la democracia está para que los políticos – que son todos iguales- roben y Clarín los denuncie: Porque las noticias que quedan en la cabeza son las que se usan para destrozar y las que muestran los destrozos.

Un odio peligroso se está inoculando a través de los medios y las redes sociales. Hay una guerra por imponer realidades que revuelve lo peor de nuestras inmundicias como sociedad y que podría resultar en ganancia para los siempre acechantes depredadores que sueñan con adueñarse de todo.

-Che, pero más de 300 medios tiene Clarín. Además es el dueño de casi todos los cables del país…

- ¿Y qué? ¿No puede?

Estoy rodeado de personas en el pequeño almacén de Carlitos… y me siento tan solo.

De vuelta en casa sintonizo el canal TELESUR y escucho a la presidenta argentina dar un discurso de brillante estadista ante sus pares latinoamericanos en una cumbre del Mercosur, pero los noticieros locales sólo dicen que la presidenta llegó con retraso y, por su culpa, hubo que volver a organizar la foto donde posan todos los mandatarios...

No hay peor soledad social que la de no tener voz.”

Si llegaron hasta acá, lo que leyeron es parte de un escrito de 2009 para un taller de opinión de la escuela de periodismo ETER.

Lo rescaté sólo para decir que, después que pase el hambre, habrá otras peleas que serán impostergables para que los gobiernos de la deuda y la fuga no retornen disfrazados con las pieles artificiales de la honestidad, la institucionalidad y lo novedoso.