Cerca de 80 colectivos de recolectores de cosecha viajan a diario desde Concordia al departamento Federación

Citrus: la capital nacional de antaño

Este fin de semana, el dirigente concordiense del PRO, Roberto Niez, señalaba que a pocos kilómetros de Concordia se encuentra Chajarí. Y pidió a los concordienses ver el crecimiento que tuvo en los últimos años esa localidad. “Eso confirma que, cuando se quiere, y las cosas se hacen bien, se puede crecer. Eso es lo que necesitamos los concordienses y los entrerrianos", decía Niez para apuntalar la pre candidatura del intendente de esa ciudad, Pedro Galimberti. No obstante, hay algunas cuestiones económicas que trascienden lo partidario y que muestran una tendencia a crecer independientemente de quien gobierne. En 2016, cuando recién asumía Galimberti, DIARIOJUNIO publicaba un informe donde se daba cuenta que, en Concordia, en los doce años anteriores según el Censo Citrícola, la superficie citrícola había pasado de 13.977 hectáreas a 6.891. Mientras tanto, en el departamento Federación – en esos años la intendencia de Chajarí estuvo en manos de Juan Javier García, de 2003 a 2011, y José Luis Panozzo, de 2011 a 2015, ambos del FPV-, en ese mismo tiempo, había aumentado su superficie citrícola de 27.996 a 29.379 hectáreas. El secretario General del Sindicato de la Fruta, Alcides Camejo, dijo esta mañana que diariamente desde Concordia hacia el departamento Federación salen entre 80 y 100 colectivos que trasportan entre 30 y 40 personas cada uno. El registro fue hecho por el sindicato el año pasado, cuando a Concordia no se podía ingresar por la pandemia, exceptuando el Acceso Norte donde estaban controlando. Por ende, entre 2.500 y 4.000 trabajadores viajan diariamente desde Concordia a Federación, e incluso a Monte Caseros (Corrientes). Y aclaró que la diferencia es que “allá (Chajarí) no se paga nada, cero pago de impuestos ni de nada”. “Y entonces toda la plata se la llevan ellos e invierten en las quintas”, indicó.

El sindicato controlo los colectivos que salian diariamente durante el 2020 por el unico lugar por donde se podía: el Acceso Norte,

El secretario general del sindicato de la Fruta, Alcides Camejo, indicó esta mañana que en Chajarí, desde Federación o Colonia La Argentina en adelante, se encuentra el 80 % de la citricultura. “Acá nos quedaron grandes productores, como Salerno, Larocca, Petelín, y otros más como González, un nuevo empresario, que compró muchas quintas que eran de Ayuí y las está arreglando”, dijo.

En Federación hay “mucho negrero”, explicó Camejo. “Hay mucho patoterismo. Son negreros y patoteros. Y ningún político quiere ponerle cascabel al gato”, dijo. “No se puede entrar porque cuando les vamos a hacer una inspección, le avisan a él y él les avisa a todos los citricultores y no se encuentra a nadie”, dijo Camejo apuntando a la Dirección de Trabajo en Chajarí. “Es difícil combatir con la corrupción”, dijo.

Camejo dijo que Galimberti es apoyado por “todos los gringos de Chajarí, Villa del Rosario y Santa Ana”. “Ellos prefieren tener a los trabajadores con una bolsa de harina de maíz y un poco de grasa. Y entonces toda la plata se la llevan ellos e invierten en las quintas”, remarcó. “Esa es la desigualdad que puede haber. No digo que los de Concordia son santitos (también los acusó de ‘negreros’), todo lo contrario. Pero Chajarí no paga ni el 1 % de las cargas sociales y ni patronales que tendrían que pagar”, dijo.

“Todos la quieren para ellos y al pobre trabajador lo quieren tener como lo tienen”, indicó. “Dicen que no consiguen mano de obra en Chajarí. Sí hay. Lo que no hay es tanto sumiso. Quieren que todos sean indios y que trabajen todos de chiripá y no puedan reclamar ni sus derechos”, manifestó.

Camejo lamentó que en Concordia se hayan perdido tantas quintas. “Ojalá se pueda revertir esta situación y el citrus, la madera, el arándano sean economías regionales y realmente las traten como a una economía regional. Que los empleadores ganen, puedan vender sus productos, pero también que sea una cadena. Que el trabajador pueda ganar y llevar un plato de comida a la mesa o pueda comer un asado los fines de semana y pueda decir ‘esto lo gané’”, indicó.

Y el gremialista manifestó sus esperanzas de que se pueda revertir con la precandidatura a diputados de Enrique Cresto. “Estuvimos hablando y hay un proyecto que estuvimos hablando para ver si puede llevárselo a la vicepresidenta y a Cristina y al jefe de bloque de Diputados, Sergio Massa, para que se agilice la AUH y el salario universal”, indicó.

El gremialista dijo que creía que, si se recuperan las quintas que había, la citricultura puede volver a convertir a Concordia en una potencia en algún momento. “Veo un buen horizonte. Ojalá que Concordia pueda volver a ser la capital nacional del citrus. Hablaba con gente que me decía que una planta puede estar abandonada, pero le das un poco de comer, le das el abono, la podás y la planta es muy fiel. Te puede volver a dar, en pocos años, la fruta que tenía. Después yo no soy ingeniero pero he trabajado toda mi vida en la citricultura y se que es así”, indicó.